Carta desde Misrata


Alberto Arce en Misrata
En la ciudad de Misrata se vende gran parte del pescado que cocinará el final de la revolución. Asediada desde hace más de 70 días por tierra y con una comunicación marítima intermitente, sometido su puerto al bombardeo constante con cohetes Grad, sólo los aviones de la OTAN impiden que el ejército de Gadafi entre de nuevo en la ciudad.

¿Avanzarán los rebeldes de Misrata sobre Sirte o Tripolí?, ¿Están realmente coordinados con Bengazi, la capital del movimiento?, ¿Cómo ha sobrevivido la ciudad bajo asedio?, ¿qué logística ha permitido a sus 300.000 habitantes sobrevivir durante estos meses?, ¿cómo ha aprendido a usar un RPG un vendedor de menaje de cocina?, ¿cómo se organizan los barcos pesqueros que rompen el bloqueo desde Malta y esquivan las minas marinas que tratan de inutilizarlo?. Hacer periodismo es responder a estas preguntas, mil veces planteadas, a medida que un conflicto se intensifica, estanca, avanza y busca soluciones.

Dos periodistas freelance entran en Misrata por mar, desde Malta. Cámara de vídeo, fotos, texto y audio. Durante la travesía, filman desde la radio del barco la coordinación entre los rebeldes y un barco español de la OTAN, llegan al puerto y se alojan en uno de los cuarteles rebeldes junto a los responsables de la comunicación del movimiento en Misrata.

Durante varios días ofrecen su trabajo a todos los medios de comunicación españoles. ¿Textos, fotos, vídeos, piezas informativas de 4 minutos, un documental, audio? Tenemos tiempo. Tenemos paciencia. estaremos aquí un tiempo, no vamos a irnos en 48 horas. El 90% de los emails no reciben respuesta, característica definitoria de gran parte de la relación, basada en la educación y el respeto, entre un freelance español y los medios, el 5% de los emails nos remite a “lo he pasado hacia arriba” para, posteriormente, no recibir respuesta y el 5% de los emails recibe propuestas del estilo “yo no puedo, pero siempre puedes a proponerselo a…” que por supuesto es siempre alguien que no responde.

De entre las respuestas, “no trabajamos con freelance” es sólo superada estadísticamente por el “es que nosotros vamos a enviar a alguien” y en el colmo de la hipocresía por “esa situación ya está contada”. Revistiendo cierta lógica todas ellas, sorprende posteriormente, encontrarse con la noticia que “ya cubrirá su corresponsal” (cuando llegue) o “no tiene mucho interés” repetida literalmente en 3,4 o 5 medios españoles a través de las notas de agencia.

Sin olvidarse del “me interesa mucho pero no podemos pagar” porque como todos sabemos, a veces, alguien pica y la regala (el que no lo haya hecho nunca, que tire la primera piedra).

Después llega Obama y ejecuta a Osama. Menos mal. Ya no hace falta inventarse excusas. No queda espacio para lo que suceda en el resto del planeta porque hay que contar, una vez más, repitiéndose hasta en la literalidad del más saciado, en que un vecino twiteó la operación sin saberlo, frase a frase, entrecomillado a entrecomillado, se lea el periódico que se lea, Larga vida a las agencias.

Pero siempre nos quedará París.

Radio Francia Internacional recibe la misma propuesta que han recibido los medios españoles de un par de freelance hispanos. Recogen el guante inmediatamente y comienza la colaboración. Primera pieza. 24 horas después recibimos un email “Vuestra nota ha sido la visitada del día, por encima de todo lo que referente a Osama. ¿Podéis enviarnos más?”

Siempre nos quedará París.

Firmado por mí, el loco aquel que hizo un documental que nadie quiso en España, ni antes ni después de pasar por más de 70 festivales internacionales. Supongo que aún me queda mucho por demostrar. Mi amigo es más discreto y se calla lo que piensa mientras continua mandando sus fotos a medios norteamericanos.

Un saludo desde Misrata.
Alberto Arce*

*Alberto Arce es periodista freelance.