Periodismo político,
entre la crítica y los nuevos horizontes

El periodismo político actual ofrece a los ciudadanos análisis y curación, afirmó Pablo Simón, politólogo y doctor en Ciencias Políticas por la Universidad Pompeu Fabra, en una de las primeras cuestiones que se respondieron en el BCN Media Lab que se celebró el pasado miércoles en la UPF. El debate sobre ‘Política y Periodismo’ sentó en la misma mesa a Pere Martí, periodista de extensa carrera en periódicos como Avui o Ara, además de ser ex jefe de comunicación del departamento de vicepresidencia de la Generalitat; David Espinós, socio fundador de Brave Spin Doctors y ex jefe de prensa del departamento de Presidencia de la Generalitat y ex consejero técnico de información en el Ministerio de Fomento; así como Simón, mienbro del grupo de estudios políticos Politikon.

Para Martí, se consumía gran periodismo político en la red pero la calidad se veía condicionada por la reconversión económico que estaban sufriendo algunos medios de comunicación. En una primera radiografía sobre el periodismo político, por su parte, Espinós consideró que era preocupante que en los medios de comunicación imperara el pensamiento único. “Entonces tendremos un problema”, dijo Espinós, que afirmó que “sobraban tertúlias y faltaban especialistas ya que los periodistas no sabemos de todo”.

Bloques electorales

Preocupaba en los tres invitados por BCN Media Lab la situación actual del periodismo, con un periodismo de bajo coste y en plena crisis de los modelos. “El cuarto poder ha muerto”, afirmaba Pere Martí, contrario a los bloques electorales en los medios de comunicación públicos “desde un punto de vista professional”, pero “a favor desde el punto de vista democrático ya que éstos aseguran la presencia de las opciones políticas minoritarias en los medios públicos”.

En este contexto, para David Espinós, con experiencia ministerial, los grandes medios ya no tienen el monopolio de la información. Algunos ejemplos serían ‘Cafè amb llet’, Jordi Pérez Colomé i el Col·lectiu Contrast.No obstante, para Martí, “las redes sociales crean nuevos narradores pero no crean nuevos periodistas”. Quizás la labor periodística esté en crisis pero para Pablo Simón, “la mejor manera de hacer cumplir el código deontológico de la profesión es la competencia entre medios”.

La ideología de los periodistas

En este marco político, a las puertas de unas elecciones catalanas, que estuvieran muy presentes en los diferentes ejemplos que salieron durante la tarde, Pere Martí explicó que “quería saber la opinión de los periodistas y los medios que lee, a pesar que no la comparta”. Para Martí, los mejores periodistas catalanes fueron Xammar, Josep Pla y Carlos Sentís, los tres periodistas de derechas.

Tanto para Martí como para Espinós, la experiencia en el lado político de la profesión les ha permitido posteriormente en crecer como periodistas. No obstante, criticaron que esté mal visto trabajar para un gobierno.

El BCN Media Lab de este miércoles sirvió para denunciar malas prácticas como el periodismo de titulares, la difuminación entre profesiones o la falta de contrastación. Fue la sesión de esta semana un encuentro entre diferentes ideologías pero con el convencimiento que el periodismo político actual puede y deber mejorar.