Una declaración de intenciones

  • El periodismo no está muerto, tampoco morirá.
  • No se trata de hacer un nuevo periodismo, sino de repensar las bases del periodismo. Deconstruir para volver a construir.
  • La autocrítica es necesaria si el periodismo quiere recuperar su credibilidad.
  • El periodismo necesita recuperar su función social.
  • El cambio tecnológico ha trastocado toda la cadena de valor. No sólo cambian los modelos de negocio sino que queda alterado el propio ejercicio de la profesión.
  • La tecnología es un medio, no un fin en sí mismo. Puede ser un gran instrumento para hacer mejor periodismo, pero hace falta investigación, creatividad y voluntad para querer explorarlo.
  • El periodismo ya no pertenece en exclusiva a sus instituciones y empresas tradicionales.
  • Vemos con preocupación la dificultad de las empresas periodísticas tradicionales para encontrar modelos de negocio rentables. Queremos ayudar a explorar nuevas posibilidades.
  • Para que exista un periodismo de calidad se debe garantizar unas condiciones jurídicas y laborales adecuadas para la persona que lo ejerce.
  • No sabemos cómo será el periodismo del futuro, porque somos nosotros quienes podemos escribirlo.