Lamentablemente, Vicent Partal nos ha comunicado que no podrá asistir al próximo BCNMediaLab. Pero en su lugar tendremos la oportunidad de escuchar la historia de Pilar Riaño y Christian de Angelis, dos periodistas procedentes de Expansión que en marzo de 2010 fundaron Modaes, una web de información económica especializada en moda que ha conseguido ser una referencia para el sector en muy pocos meses.
Hace unos días, el sociólogo Manuel Castells explicaba que la expansión de las redes sociales y otros instrumentos de blogging ponían en entredicho cada vez más las tareas informativas de los periodistas.
Rapidez, inmediatez, globalidad y horizontalidad. El modelo nodal de las redes sociales nos lleva a un panorama en el que los ciudadanos construyen mensajes y compiten de tú a tú con los periodistas y los medios de comunicación. Sólo hay que ver el temblor que está provocando Wikileaks a través de su ‘alma matter’ Julian Assange, y la interpretación equivocada de muchos periodistas sobre la conveniencia de publicar los ‘cables’ bajo el único criterio de considerar si estas informaciones son o no periodísticas.
Periodistas Emprendedores: en la próxima edición del BCNMediaLab reflexionaremos sobre una opción por la que cada vez más periodistas están optando: convertirse en emprendedores. Crear micro-medios online, redes sociales, productoras independientes, agencias de comunicación… Afortunadamente, cada vez hay más ejemplos. ¿Qué sé necesita? ¿Qué ideas tienen más posibilidades de triunfar y cuáles de fracasar? ¿Es una opción viable para cualquiera o sólo para unos pocos?
Hemos invitado a cuatro periodistas y emprendedores que nos explicarán sus propias experiencias, y responderán a estas y otras cuestiones.
Después del debate, no os vayáis tan rápido y nos tomamos una cerveza navideña en 37 grados. Apuntaos aquí, y os esperamos el próximo martes 21 a las 19.30 horas.
Mientras tanto este blog irá recogiendo algunas ideas alrededor del este tema.
¿Seremos muchos? ¿Funcionará el streaming? ¿Habremos acertado con la elección del tema del primer encuentro? A las seis y media de la tarde del jueves 21 de octubre, el bar 37 grados de Barcelona bullía de actividad… y de dudas. Para quienes formamos parte de esta aventura llamada BCNMediaLab, la charla ‘El periodista y las redes sociales’ se parecía bastante a eso que los narradores deportivos de viejo cuño denominaban ‘un bautismo de fuego’.
Esos interrogantes se irían despejando de forma muy satisfactoria con el transcurso de los minutos, la llegada de los asistentes (unos 70, muchos más de los que nos podíamos imaginar para el ‘estreno’) y, sobre todo, las interesantes aportaciones de Saül Gordillo (director de la Agència Catalana de Notícies), Rosa Alba (coordinadora de contenidos del Área Multiplataforma de TV3) y Carlos Sánchez Almeida (abogado especializado en Derecho de Internet) a un debate muy seguido en Internet. ¿Qué esperábais? Somos 2.0 porque creemos en las potencialidades de la red participativa: el streaming funcionó a la perfección y Twitter echaba humo… No en vano, el hashtag #bcnmedialab se convirtió en el más utilizado de la jornada en la tuitosfera catalana.
La charla arrancó con un breve apunte sobre la noticia del día: la controvertida decisión del Tribunal de Justicia de la Unión Europea acerca de la legalidad del canon digital español. Sánchez Almeida, en su calidad de jurista, expuso la cantidad de material digital que los juzgados emplean diariamente sin ningún fin delictivo. Lo normal, para este abogado, «sería que la administración pública reclamara lo que ha pagado en concepto de canon», aunque acto seguido admitió su escepticismo sobre ese punto.
La conversación, moderada por nuestro compañero Andreu Castellano, enseguida derivó hacia los auténticos protagonistas del evento: los periodistas y las redes sociales. Y en ese aspecto, comenzaron a surgir diferencias entre los invitados. Mientras Rosa Alba abogaba por una triple norma («no mines la credibilidad de la empresa, no difundas información confidencial, no hagas ataques personales») y anunciaba que TV3 ya está trabajando en una guía de uso de los Social Media, Gordillo apelaba al sentido común de los periodistas: «si están en completo desacuerdo con la línea de su medio, entonces tienen un problema… pero no sólo en Twitter». Para el director de la Agència Catalana de Notícies, incluir las redes sociales en las guías de estilo equivaldría a «criminalizarlas, dando por sentado que las personas que participan en ellas se comportan como hooligans».
Por su parte, Sánchez Almeida recordaba que «los periodistas son también ciudadanos, y como tales no pueden ver coartado un derecho fundamental como el de la libre expresión». El abogado subrayaba que cualquier limitación en ese sentido debería estar acordada contractualmente. «Creo que nos equivocamos si queremos ser ciudadanos cuando somos periodistas. Tenemos derechos de ciudadanos pero deberes de periodistas», replicó Rosa Alba, quien defendió una concepción global del periodismo (siete días de la semana, 365 al año), algo en lo que coincidiría Gordillo: «la gente no ve a los periodistas como ciudadanos, nos ven en un rol que tiene una trayectoria, una marca. Yo he aprendido que soy director de la ACN las 24 horas y hay que andar con tiento con lo que uno dice en las redes sociales». Esta valoración sí encontró el apoyo de Sánchez Almeida: «Todo lo que firmamos con nombres y apellidos pasa a ser nuestro curriculum de por vida».
En ese punto, la charla se amplió a los asistentes y se incorporaron las preguntas procedentes de Twitter. Incluso desde La Rioja o Madrid nos enviaron cuestiones que no pudimos exponer por falta de tiempo. Fue entonces cuando se verbalizaron los retos periodísticos que plantean las redes sociales, su uso y su incorporación al proceso informativo. Y en ese ámbito se produjo una de las frases que mayor resonancia ha provocado, de boca de Saül Gordillo: «el ciudadano no hace noticias». «Pueden participar, pueden generar, pero lo que hacen no son noticias. Conceder a los ciudadanos esa capacidad es suicidarse como profesión«, apuntó para mayor actividad de los muchísimos tuiteros que ocupaban la sala. Menos contundente se mostraba Rosa Alba: «La labor fundamental que tenemos ahora es cómo incorporar al ciudadano en el proceso de producción de información. Estamos usando el 2.0 para hacer de emisores y no para crear una comunidad que construya información».
Y sobre el eterno debate acerca de la credibilidad de las fuentes procedentes de Internet, Saül Gordillo (quien se autodefinió como un «enfermo de las redes sociales») recuperó la fórmula más clásica del periodismo: «contrastar la información con una llamada de teléfono, algo que comienza a no hacerse en las redacciones». «Hay que citar la fuente, sea de Twitter o de una rueda de prensa, para que el lector sepa interpretar el valor de ese dato», argumentaba Gordillo.
La recta final del evento dejó otras frases para reflexionar:
«La presencia de los periodistas en las redes sociales no debe responder a un gesto de vanidad, sino de humildad” (Rosa Alba)
“El periodista ha de ser alguien que quiera jugar en un entorno completo, no sólo ira al trabajo y punto. Eso se ha acabado». (Saül Gordillo)
«Menos hablar de Facebook y más hablar en Twitter» (Carlos Sánchez Almeida)
Y un pensamiento de Saül Gordillo que probablemente daría para protagonizar un nueva charla:
“Existen más contenidos que nunca, pero en cambio se hace menos periodismo”
Tras este debut tan satisfactorio, desde BCNMediaLab ya estamos trabajando en el próximo evento: ‘Periodistas emprendedores’, que tendrá lugar en el mismo bar (recordad, 37 grados) el próximo 16 de diciembre a las 19:30 (os podéis inscribir aquí). Y esperamos que para esta segunda edición haya más rato para las cervezas post-evento y el networking entre asistentes e invitados. Al fin y al cabo, la profesión es muy importante… pero BCNMediaLab también constituye una excusa para encontrarse con colegas, cambiar impresiones y llegar razonablemente tarde a casa.
Gracias a todos los que acudisteis a nuestra cita, de forma física o virtual. ¡Os esperamos en diciembre!
PD: aquí tenéis todo lo que se ha ido diciendo sobre este primer evento de BCNMediaLab
En caso de que estés fuera de Barcelona, o no puedas asistir, puedes seguir el evento desde nuestra página de streaming, y en Twitter a través del hashtag #bcnmedialab y nuestra cuenta.
Monocle se define a sí misma como una revista de asuntos internacionales, negocios, cultura y diseño. Como medio posee una particularidad que le separa del resto (y donde quizá radique una de las claves de su éxito): una obsesión con el branding, que le lleva a poseer varias tiendas físicas propias repartidas en los principales centros financieros y de negocios del mundo (Londres, Los Ángeles, Tokyo, y más recientemente Nueva York y Hong Kong).
Estas tiendas no sólo venden números atrasados de la revista, merchandising, y una selección de productos que sus responsables consideran que encajan con el espíritu de la marca, sino que actúan propiamente como embajadas de la revista, y participan del proceso de elaboración de las noticias y reportajes.
Su web es un reflejo de esta aproximación: una tienda online con el mismo enfoque «curatorial» en la selección de productos y artículos sólo disponibles para suscriptores. Y un cierto escepticismo acerca de las bondades del canal de comunicación online para el futuro del periodismo:
Media owners don’t want to be seen as old farts and feel they need to be Twittering under the table. If you want journalism across six different platforms then something’s got to give and there’s a lot of mediocrity across six platforms.
Twitter might have stayed off this page had lazy media news organisations not turned it into cheap filler to replace meaningful content and had older, wiser individuals not employed it as the digital version of a face and bum lift. (…) There is a kind of social media that really works for business and play. It’s called having a glass of wine.
El enfoque de Monocle difiere radicalmente de la mayor parte de medios actuales, y probablemente no pudiera funcionar (¡en el caso de que fuera recomendable para ellos!) sin su posicionamiento y sin el férreo control de la marca que ejercen, un enfoque que muchos medios han perdido de vista o devaluado entre promociones, regalos y advertorials, y que a medio-largo plazo será uno de sus principales activos.
El que puede ser, por desgracia, uno de los periodistas más conocidos de la historia, Clark Kent, parece haber marcado la presencia de muchos informadores en Twitter. Es el caso, por ejemplo, de la periodista Joana Geary de The Times, que mientras trabaja se le puede encontrar en su canal de microblogging @timesjoanna y, cuando quiere expresarse de manera personal, se quita las gafas y se calza las mallas en cualquier cabina telefónica, siempre en sentido figurado (espero) y se convierte en @joannageary, emulando los cambios que el periodista del Daily Planet hacía para dar paso a Superman.
Una decisión radical, que marca perfectamente, al menos en lo formal, el límite entre la imagen de la persona y su oficio dentro de The Times. Sin embargo, ¿es realmente consecuente? ¿Cambia el tener un perfil marcado como periodista y otro como personal el hecho de que es una periodista en todo momento y que trabaja en The Times la gravedad (o ligereza) de sus palabras? Seguro que el próximo jueves nos plantearemos esta pregunta, pero no está de más comenzar a abrir la discusión y adelantar algo el debate. ¿Conoces otros casos? ¿Consideras que este recurso es suficiente? Sea como fuere, nadie puede negar que Clark Kent, ha sido todo un ejemplo para más de uno.
Con la llegada de la Web 2.0 y los medios sociales se han multiplicado las posibilidades para los periodistas y los medios de comunicación, pero también los interrogantes sobre su uso.
Los medios han ido saliendo al paso de las preguntas que se les plateaban en el día a día con la publicación de las primeras guías de estilo que incluían las nuevas situaciones. Pero los medios, en su gran mayoría, han ido a remolque de las tendencias de la red así como también en adoptar los nuevos usos.
Acaba de publicarse una actualización de la Guía de estilo de la BBC, poniendo al día la publicada en 2005. Y es que, como reconocían, la tecnología les supera y les obliga adaptarse a nuevas situaciones.
Son varios los temas que afectan la relación de los medios y la existencia de redes sociales y contenidos generados por los usuarios. El uso de fotografías de redes sociales y otro UGC tiene ya un capítulo propio en el libro de estilo de la BBC.
Usos personales: Qué dice la BBC, el Washington Post y New York Times
Otro tema es el del uso personal que puedan hacer los periodistas en sus cuentas personales. La primera es diferenciarlas cuando solo hay una (¿Es determinante el momento en que hayan sido puestas en marcha?). Son recientes los casos de Octavia Nassar en la CNN o el del Mike Wise del WaPo.
Para la BBC si un periodista en sus perfiles de blog o red social no dice que trabaja para la BBC, la guía reconoce que es absolutamente de uso personal y que por tanto, queda absolutamente fuera de la competencia de la BBC. Sin embargo, cuando sí lo hacen, lo dejan en un estadio flexible:
– Para los nuevos y los ya existentes blogs, microblogs y otros sitios web personales en los que el autor se identifica como un empleado de la BBC, debe discutirse con su supervisor inmediato para asegurarse de que la imparcialidad y la confidencialidad se mantiene».
Esos son los límites que ponen.
La más restrictiva hasta el momento, ha sido las del Washigton Post. Según éstas, los periodistas hasta en sus cuentas personales representan al medio. Nada de lo que sea dicho en esas cuentas puede ir en contra de la línia editorial del Post. Dicho esto, uno de sus redactores jefes decidió cerrar su cuenta en Twitter porque pensó que sus opiniones personales podrían confundirse con las de su periódico.
También el New York Times se posicionó al respecto, sin ser restrictivo, pero recordando a sus redactores que toda la información online acaba siendo publico y puede ser «magnificada» en cuestión de segundos.
Buscando el equilibrio y el sentido común
Cómo se ve es un tema con muchas aristas y no es fácil determinar los criterios, también por la evolución trepidante que tiene Internet y sus aplicaciones de la Web 2.0, junto a los usos que los usuarios le den.
Es valiosa la reflexión que hacía el profesor de ética Stephen J. A. Wardde la Universidad de Wisconsin. En su opinión, debe existir un equilibrio entre alentar el uso y participación de los periodistas en la redes y mantener los estándares de imparcialidad e independencia de los medios y sus periodistas. Como recuerda, no se trata de limitar o no limitar a nadie, ni las reglas deben escribirse para «arreglar un problema». Se trata de asegurar que se contribuye con ello a un periodismo responsable y más democrático.
Según Ward, por un lado las reglas deben ser flexibles promover el uso de los nuevos medios, y por la otra, deben ser compatibles con los fines últimos del periodismo, responder a varios principios de la profesión: independencia, libertad, responsabilidad, etc…
Otras guías publicadas sobre el uso de las redes sociales por parte de los periodistas:
El Medialab es un espacio de encuentro en Barcelona para periodistas y profesionales de la comunicación, un lugar para compartir experiencias y conocimiento.