Graham Hunter nació en Aberdeen, Escocia, pero quedó fascinado por el fútbol español y se ha espacializado en información de la Liga. Actualmente reside en Barcelona. Graham es un veterano de varias Copas Mundiales, desde 1982, y escribe habitualmente para medios tan prestigiosos como para el Sunday Times, Daily Mail, Evening Standard, The Sunday Herald, The Independent, Kick Off Sudáfrica, SportsCN Shanghai o ESPN. También es comentarista de Sky Sports, BBC Radio, Gol T en España y 105 Newstalk Irlanda. Graham es muy activo en Twitter, donde tiene 26.000 followers bajo el nick de @BumperGraham
A lo largo de los siguientes días iremos publicando en este blog varias entradas relacionadas con la temática del evento entradas y alguna que otra sorpresa.
El próximo 25 de noviembre, viernes, a las 19h tenemos una nueva sesión de BCNMediaLab. En esta ocasión abordamos el tema del periodismo futbolero.Las redes sociales, los blogs y los nuevos canales de distribución están cambiando el periodismo deportivo y muy especialmente el que pone su atención en el fútbol. La participación ciudadana, en forma de comentarios y críticas, pero también de imágenes y de información complementaria, han transformando las retransmisiones y las crónicas en radio y televisión. Pero las consecuencias van mucho más allá: afectan a las políticas de comunicación de los clubes y los medios, a la proyección de los jugadores, permiten la irrupción de nuevos líderes de opinión y el nacimiento de nuevas iniciativas.
La desintermediación no se produce sólo en la información, sino también en los procesos de distribución y en la temática del contenido. Internet permite hacer medios a la carta, de nicho o con un enfoque que no tendría cabida en los tradicionales esquemas comerciales de la prensa escrita y los medios audiovisuales. El periodismo futbolero tiene a su favor que este deporte es el mayor fenómeno de masas del mundo. Internet ha ampliado aún más ese poder. Nunca antes había sido tan fácil alcanzar una audiencia global, acceder a información y estadísticas y consultar imágenes. Las tecnologías móviles, además, ejercen de multiplicador, tanto en el proceso informativo como en el creativo, ya que las fuentes pueden ser tan inmediatas como frágiles.
Para hablar de todo la anterior contamos en esta ocasión con ponentes de auténtico lujo: Àxel Torres, de Marca y GolT, Ramón Besa de El País y Aitor Lagunas, uno de los impulsores de Panenka, moderados por Miquel Pellicer, periodista deportivo y experto en redes sociales.
El viernes pasado celebramos es 5º y último BCNMediaLab de la temporada. Esta vez queríamos llamar la atención sobre el estado de la televisión informativa: ¿es posible aún la información en televisión?
Rosa María Calaf empezó su intervención mostrando su preocupación por una sociedad que parece “que solo ha de consumir y no pensar”. Según la excorresponsal de RTVE la información en televisión ha sufrido una importante transformación en los últimos años: “Ahora es más importante llegar que saber lo que pasa”.
Calaf criticó el excesivo protagonismo de los periodistas, el corresponsal como una especie en extinción y el formato actual de los servicios informativos: “Implícitamente estás diciendo que lo que no entra en el telediario no es importante”.
Para Marià de Delàs, se está dando un preocupante deterioro y restricción del derecho de la ciudadanía a recibir información fiable. “La realidad a veces importa poco. Se escenifica mucho, se lleva a cabo las ideas de gente en el despacho”.
Según Delàs se confunde continuamente información y opinión. Recordó las palabras del periodista Rafael Jorbà que en una entrevista hace pocos días, alertaba de que la opinión ya está ocupando más espacio que la información. “Me reconozco desconcertado en este panorama. La fragmentación de la audiencia provocada por la TDT ha tenido un efecto brutal de la televisión”.
Ferran Monegal y el modelo italiano de tv
Para Ferran Monegal, periodista y crítico desde hace 20 años, los términos televisión e información son cada vez más incompatibles. Monegal apuntó a la llegada de la televisión de Berlusconi en los 90 como un factor fundamental en la formación de la televisión que hoy conocemos. La entrada de estos directivos, entre ellos Paolo Vasile, ha conformado una manera de hacer televisión.
“El estilo italiano considera la televisión como una plataforma de venta comercial”. Éste es el modelo de televisión que ha triunfado según apuntaba Monegal. El modelo ha hecho surgir productoras audiovisuales estrechamente ligadas a las cadenas. “Se está produciendo una forma de entender televisión como chorizos, donde solo prima el gusto por el consumo pero no prima el gusto por la deontología periodística”.
Surgió el tema de los llamados informativos impacto que se han impuesto en las televisiones privada. “Son como un estufa que cada vez necesita tanta madera que la realidad ya no da más de sí y hay que construir el impacto”.
Los tres coincidieron en que se ha producido un deterioro del oficio de periodista en televisión. «Hay más periodistas en los gabinetes creando información que buscándola», decía Rosa María Calaf.
Ferran Monegal propuso empezar una “ola de rebeldía” contra todos los que miden la calidad por la audiencia. «Hay que derruir el concepto de que lo que vende mucho es lo bueno, y lo que vende poco es malo”. Monegal contó que el director de Antena3 recibió «algún palo» por cosechar ‘solo’ un 6% el lunes con un reportaje de Bin Laden.
Regulación, televisiones públicas y un futuro digital
Los tres ponentes se mostraron favorables a crear un órgano de regulación verdaderamente independiente ante la incapacidad que ha mostrado el sector para autorregularse. “El CAC empezó muy bien pero cayó de nuevo en las cuotas políticas” dijo Calaf, mientras Monegal fue más contundente: «Hace años estos tribunales me irritaban, pero después de ver algunas cosas, efectivamente el trabajo de periodista no se pude analizar con el código penal en la mano. Ya no, la ley no está preparada para las perversiones que estamos viendo».
La pervivencia de las televisiones públicas fue otros de los temas que surgieron en el debate. Calaf calificó el derecho a la información tan necesario como la sanidad o la educación. La supresión de la publicidad de TVE fue, según Monegal, motivada por la presión de las cadenas privadas al gobierno. «Ahora van a por la autonómicas».
Calaf se mostró esperanzada a que la información audiovisual pueda tener una nueva oportunidad en el medio digital. Y Delàs dejó un espacio también para la autocrítica: ¿Qué hemos hecho mal para que la gente prefiera un programa de opinión que un reportaje informativo?
A menudo se ha comentado la brutalidad de quien decidió la sustitución inmediata de la señal de CNN+ por un sinfín de Gran Hermano 24 horas. Luego ocuparon la frecuencia con otra tele sobre famosos. Transmitieron una imagen clara de lo que significaba la liquidación de Sogecable y de la adquisición de buena parte de sus restos por parte del grupo de Silvio Berlusconi.
(…)
Fue un momento significativo de lo que ocurre en el mundo de la tele, del deterioro del oficio de informar y de la restricción del derecho de la ciudadanía a recibir información fiable.
El periodismo audiovisual pasa por un mal momento.
Alberto Arce en Misrata
En la ciudad de Misrata se vende gran parte del pescado que cocinará el final de la revolución. Asediada desde hace más de 70 días por tierra y con una comunicación marítima intermitente, sometido su puerto al bombardeo constante con cohetes Grad, sólo los aviones de la OTAN impiden que el ejército de Gadafi entre de nuevo en la ciudad.
¿Avanzarán los rebeldes de Misrata sobre Sirte o Tripolí?, ¿Están realmente coordinados con Bengazi, la capital del movimiento?, ¿Cómo ha sobrevivido la ciudad bajo asedio?, ¿qué logística ha permitido a sus 300.000 habitantes sobrevivir durante estos meses?, ¿cómo ha aprendido a usar un RPG un vendedor de menaje de cocina?, ¿cómo se organizan los barcos pesqueros que rompen el bloqueo desde Malta y esquivan las minas marinas que tratan de inutilizarlo?. Hacer periodismo es responder a estas preguntas, mil veces planteadas, a medida que un conflicto se intensifica, estanca, avanza y busca soluciones.
Dos periodistas freelance entran en Misrata por mar, desde Malta. Cámara de vídeo, fotos, texto y audio. Durante la travesía, filman desde la radio del barco la coordinación entre los rebeldes y un barco español de la OTAN, llegan al puerto y se alojan en uno de los cuarteles rebeldes junto a los responsables de la comunicación del movimiento en Misrata.
Durante varios días ofrecen su trabajo a todos los medios de comunicación españoles. ¿Textos, fotos, vídeos, piezas informativas de 4 minutos, un documental, audio? Tenemos tiempo. Tenemos paciencia. estaremos aquí un tiempo, no vamos a irnos en 48 horas. El 90% de los emails no reciben respuesta, característica definitoria de gran parte de la relación, basada en la educación y el respeto, entre un freelance español y los medios, el 5% de los emails nos remite a «lo he pasado hacia arriba» para, posteriormente, no recibir respuesta y el 5% de los emails recibe propuestas del estilo «yo no puedo, pero siempre puedes a proponerselo a…» que por supuesto es siempre alguien que no responde.
De entre las respuestas, «no trabajamos con freelance» es sólo superada estadísticamente por el «es que nosotros vamos a enviar a alguien» y en el colmo de la hipocresía por «esa situación ya está contada». Revistiendo cierta lógica todas ellas, sorprende posteriormente, encontrarse con la noticia que «ya cubrirá su corresponsal» (cuando llegue) o «no tiene mucho interés» repetida literalmente en 3,4 o 5 medios españoles a través de las notas de agencia.
Sin olvidarse del «me interesa mucho pero no podemos pagar» porque como todos sabemos, a veces, alguien pica y la regala (el que no lo haya hecho nunca, que tire la primera piedra).
Después llega Obama y ejecuta a Osama. Menos mal. Ya no hace falta inventarse excusas. No queda espacio para lo que suceda en el resto del planeta porque hay que contar, una vez más, repitiéndose hasta en la literalidad del más saciado, en que un vecino twiteó la operación sin saberlo, frase a frase, entrecomillado a entrecomillado, se lea el periódico que se lea, Larga vida a las agencias.
Pero siempre nos quedará París.
Radio Francia Internacional recibe la misma propuesta que han recibido los medios españoles de un par de freelance hispanos. Recogen el guante inmediatamente y comienza la colaboración. Primera pieza. 24 horas después recibimos un email «Vuestra nota ha sido la visitada del día, por encima de todo lo que referente a Osama. ¿Podéis enviarnos más?»
Siempre nos quedará París.
Firmado por mí, el loco aquel que hizo un documental que nadie quiso en España, ni antes ni después de pasar por más de 70 festivales internacionales. Supongo que aún me queda mucho por demostrar. Mi amigo es más discreto y se calla lo que piensa mientras continua mandando sus fotos a medios norteamericanos.
Un compañero de El Periódico en Barcelona un día nos dejó para irse a trabajar a la CNN en español en Atlanta. Se iba de redactor jefe, buen sueldo, beneficios sociales y todas esa excitación que uno piensa cuando le hablan de CNN, porque están en la misma redacción y con el mismo contrato. El primer canal de noticias 24 horas del mundo, 212 países y la ilusión de estar casi marcando la agenda política occidental, siempre on the air.
Pero un día llegaron los recortes. Como en una escena de la película Up in the air, la nueva ejecutiva de la cadena, Cynthia Hudson, con números en la mano, comunicó a casi la mitad de la plantilla que estaban despedidos. Desenchufados, directos a casa. Quería reorientar el enfoque del canal con más contenidos de espectáculo y entretenimiento.
Dos días más tarde, a aquellos que todavía estaban digiriendo la noticia con el desayuno, les ofreció volver. Eso sí: con la mitad de sueldo o pactando condiciones como colaboradores. La justificación: la crisis, el modelo, la perdida de audiencia, la batalla por los costes, la caída de la publicidad.
Era octubre del 2010. La cadena que fundó Ted Turner en 1978 con los beneficios de un pequeño imperio televisivo construido sobre una empresa de publicidad local del sur agonizaba, según los medios. Había transmitido los sucesos de Tianamenn, la caída del muro de Berlín, la de la Unión Soviética, la guerra del Golfo. Y ahora se arrugaba contra cadenas que primaban la tertulia y la especulación política sobre el rigor y la objetividad.
Su presentador estrella, Larry King, no dijo nunca en más de 40 años de programa a quién votaba. Su reportero Anderson Cooper mantenía una vida discretísima pese a sus orígenes familiares millonarios. De Christiane Annanpour solo se supo cuando se casó con el portavoz de la Casa Blanca. Los periodistas no eran la noticia, y eso lo protegía la cadena gracias a sus servicios jurídicos, como el caso de la redactora despedida por un comentario en Twitter. La noticia estaba fuera y había que darla. Con imágenes, con datos, con la palabra ponderada, neutral.
Un artículo en The Independent echó la culpa a la tendenciosidad de la Fox y la MSNBC y se permitió hablar de un cambio de modelo. Que si los jovenes ya no seguían la actualidad por el cable, que si internet se comía la inmediatez, que si la pluralidad informativa tenía un aliado en las redes sociales.
Han seguido pasando cosas, como las revoluciones en Egipto y Túnez, y las revueltas en Siria, Libia y Marruecos. Por primera vez, la CNN no ha estado en primera fila.
Pero otros tampoco. El testigo no se recoge. En España ha cerrado su filial, CNN+ y su canal emite ahora Gran Hermano. Tan sólo las públicas resisten: canal 24 horas de TVE y 3/24 de Televisió de Catalunya.
Nadie sale, nadie imita. ¿Tan solo Intereconomía TV? ¿Es el fin de la información objetiva como espectáculo, de la noticia que engancha al mundo?
Por Dani Madrid i Morales, periodista del canal 3cat34, especializado en política asiática.
Los periodistas nos repetimos a menudo, nos citamos los unos a los otros y dependemos en exceso de las mismas fuentes. Y yo ahora también me repetiré: el periodismo en televisión es cada vez más espectáculo y cada vez menos información. Aquello del infotainment que se popularizó hace unos años sigue tan en vogue, si no más, ahora que la reducción de costes de producción permite seguir al minuto y al detalle casi cualquier acontecimiento. Y de uno de estas “coberturas al minuto” quería hablar yo aquí: Japón, 11 de marzo, 14:46. Quizás alguna de estas reflexiones contribuya al debate del próximo encuentro del BCNMediaLab.
Cuatro días después del terremoto, el tsunami y la incertidumbre nuclear uno de los periodistas españoles que se desplazó para contar lo que estaba pasando le decía a la audiencia Telecinco que “Japón vivía el peor escenario posible”. Llevar al límite la realidad es una tendencia contagiosa del periodismo moderno, ya sea con el uso intensivo de adjetivos o con la creación de ránquings hipotéticos (el mayor X del mundo, el segundo X de la historia, el peor X de la humanidad…). No es, no obstante, un mal exclusivo del periodismo televisivo. El día del terremoto, más de uno miró con interés cómo reaccionaba el presentador del informativo a quién más se asocia con el uso excesivo del adjetivo, Pedro Piqueras. Ese día, no hubo casi calificativos como cuenta Víctor Amela y como, de hecho, se encarga de remarcar el propio Piqueras en un programa de radio.
En los días inmediatamente después de la triple noticia casi todos los periodistas nos aprendimos las siglas de la cadena de televisión pública japonesa, NHK. Para la cobertura de desastres naturales los periodistas del canal cuentan con un manual que les recomienda evitar los adjetivos de escaso valor informativo. Quizás ese sea un motivo por el cual, en un primer vistazo, uno puede decir que la televisión japonesa ha sido minimalista en su cobertura mientras que fuera de Japón muchos hemos podido caer en el alarmismo, el maximalismo y, de nuevo, en la espectacularización. Para la periodista Concha García Campoy, este maximalismo informativo está justificado.
Los informativos nos han enseñado “las imágenes más espectaculares” de las “espectaculares olas de más de 10 metros” que han dejado paisajes “espectacularmente desolados”… como si “de una película futurista se tratase”. Porque más allá de la adjetivación en vano, el periodismo en televisión camina hoy en día, y en algunos casos, hacia una peligrosa documentalización de la información. La popularización del pseudo-realismo informativo (léase ‘estilo Callejeros’), con imágenes gravadas al hombro, simulando trabajos “no-profesionales” para realizar trabajos profesionales, se combina muy a menudo con la narrativa cinematográfica en los programas “informativos”. Todo ello conduce a un abuso de la música, a un sobre-protagonismo del periodista en la noticia y a un cruce de géneros que acaba yendo en contra del rigor informativo.
Hay todavía un tercer elemento preocupante en la cobertura informativa del tsunami en Japón del cual no se escapa, incluso, el que posiblemente sea uno de los programas informativos más rigurosos en España. Informe Semanal cayó en la trampa del culturalismo con un reportaje ‘sobre la esencia samurai en el Japón moderno’. Los periodistas de medio mundo se aventuraron en ‘entender’ a un ‘pueblo japonés’ al cual convirtieron en un sujeto exótico, lejano e incomprensible. Se perdieron muchos periodistas en justificar por qué los japoneses no se lanzan al pillaje, por qué los japoneses no lloran (¿realmente no lloran?) y por qué los japoneses, “Ellos”, son tan diferentes de “Nosotros”. Este es un mal que viene, el de la creación de la diferencia, y que como periodistas podemos combatir con un periodismo que explote menos la anomalía, principalmente cuando esta es intencionadamente fabricada.
En el último encuentro de la primera temporada del BCNMediaLab vamos a hablar de televisión. Queremos saber si se podrá hacer buen periodismo en un medio regido cada vez más por el poder de la imagen, el dictado de las audiencias y los costes de producción. La frontera entre información y espectáculo se desdibuja en la televisión actual.
Para analizar cómo y por qué está pasando todo esto, el próximo viernes reunimos al periodista y productor de Mediapro Marià de Delàs, la excorresponsal de TVE Rosa Maria Calaf y el crítico televisivo Ferran Monegal. Queremos aprovechar sus experiencias y puntos de vista para apuntar cómo será el periodismo televisivo del futuro. Pero todos los periodistas y profesionales del audiovisual estáis invitados a participar en esta reflexión colectiva.
La cita es el próximo viernes, 6 de mayo, a las 19.30 h en el bar 37 Grados (Av. Roma / Comte Borrell). Inscribiros aquí.
El tiempo real no cambia las reglas del periodismo: el proceso sigue pasando por la fiabilidad de las fuentes y del contraste de información, pero la forma en la que estas prácticas periodísticas se llevan a cabo es diferente. Para saber cómo afrontan los medios el tiempo real a la hora de cubrir la realidad, BCNMedialab organizó esta mesa redonda dentro del programa de Media140, en la que se presentaron tres casos prácticos muy diferentes:
Nevada en Barcelona por BTV – “Twitter nos iguala a otros medios con muchos más recursos”
¿Qué haces cuando se te cae la web en uno de los días informativamente más importantes del año en Barcelona? Un grupo de seis periodistas de BTV entre los que se encontraba Rafel Luján decidió volcarse en Twitter para mantener informada a su audiencia cuando Barcelona comenzó a colapsarse. El hecho de que las instituciones públicas no tengan una política de comunicación en twitter hizo que estuvieran solos, y a eso se le añadió una audiencia participativa que fue parte clave del éxito de la experiencia. Las seis personas de la sección digital se fueron turnando para mantener el twitter activo, con una persona dedicada a contrastar la información antes de publicarla en Twitter. Además, tener la redacción integrada y conocer a los redactores de otras áreas personalmente les permitió coordinarse con el resto de compañeros de la televisión. Una de las consecuencias de la cobertura de la nevada fue que el resto de la redacción se interesó más por twitter y herramientas digitales, por lo que se organizaron sesiones de formación pequeñas, de treinta minutos para mejorar el nivel de competencia digital de la redacción.
Huelga General en La Malla – “Optamos por la información minuto a minuto”
La red de corresponsales de La Malla les permitió complementar el minuto a minuto con informaciones en municipios más allá de Barcelona. Otra ventaja de La Malla es su pertenencia a la Xarxa de Televisións Locals o ComRàdio, del mismo grupo, que les permitió aumentar su cobertura y compartir información. La opción por el minuto a minuto se decidió por su facilidad para mantener una actualización constante. Hoy utilizan Twitter, en vez de herramientas propias para gestionar el minuto a minuto, incrustado dentro de la propia web de La Malla.
Revoluciones árabes por Jordi Pérez Colomer – “En Twitter me dí cuenta de que podía retransmitir para gente de aquí lo que estaba sucediendo en los países árabes, dar un servicio.”
Para Jordi Pérez, habiendo tantos sitios, y sucediendo tantas cosas en tantos sitios a la vez, la diferencia a estar sobre el terreno o estar en Barcelona es limitada, ya que, al pasar tantas cosas, es probable que no estés donde está sucediendo lo que esté pasando en este momento. Jordi Perez irá a Siria en breve, y se encontrará con el problema contrario respecto a las fuentes, el foco le impedirá tomar distancia para captar el sentimiento general. Para JOrdi, los tuits son más teletipos que titulares, los enlaces sirven para complementar, para dar más información, pero el tuit debería poder entenderse por sí mismo. Y siempre citando la fuente.
Esta semana que viene tiene lugar en Barcelona el Media140: Frontiers, un capítulo local de una red global de eventos y talleres. En este caso, el objetivo del evento es explorar el impacto de las tecnologías digitales y sociales en el periodismo, y el BCNMedialab está muy orgulloso de su presencia en el programa:
13 de Abril a la 13h: Carlos Alonso organiza el taller de Periodismo de Datos I, en el que se verán las aplicaciones periodísticas de la visualización de datos y se arrancará con los asistentes un proyecto de visualización, tomando como base las fuentes de datos que se explorarán durante el taller.
13 de Abril a las 14h: Carmen Jané presenta una mesa redonda en torno al uso de herramientas de tiempo real como un formato periodístico, en la que se presentarán tres casos prácticos: Barcelona Televisió y la nevada de Marzo 2010; Jordi Pérez Colomer y las revueltas del múndo árabe; y La Malla y su cobertura de la huelga general de Septiembre 2010.
13 de Abril a las 17h: Miquel Pellicer dará una charla sobre el uso de las tecnologías digitales en el periodismo deportivo.
Esperamos poder veros a muchos de vosotros en alguno de los dos días del evento. Tenéis más información en la página del evento y en el blog de la organización. No habrá streaming, pero el evento se podrá seguir en Twitter a través de @media140cat y #media140.
El Medialab es un espacio de encuentro en Barcelona para periodistas y profesionales de la comunicación, un lugar para compartir experiencias y conocimiento.